En 2015 la tasa de actividad de las personas con discapacidad se situaba en el 33,9%. Al distinguir el tipo de discapacidad, se observan tasas de actividad más elevadas entre las personas con discapacidades sensoriales (52,7%) mientras que las tasas más bajas corresponden a las de las personas con discapacidad intelectual (28,1%) y enfermedad mental (30,4%). Entre las personas con discapacidad física la tasa de actividad se sitúa en el 41%, algo por encima de la media.

Infograf16